Soy Lorena Santillana y llegamos mi esposo Gerardo y yo a EXPERIENCIA con la finalidad de saber todo acerca del nacimiento de nuestra bebé.

Conforme pasaban las sesiones, nos dábamos cuenta que lo que sabíamos acerca del embarazo, el parto y la crianza era muy poco o casi nada.

Sabíamos que en el tercer trimestre las incomodidades físicas para la mamá irían en aumento como por ejemplo, que por el espacio que va ocupando el bebé, tiene dificultad para respirar y no encuentra fácilmente posición al dormir. Sin embargo, lo que no sabíamos es que existe un remedio que alivia la incomodidad, viene de años atrás y que incluso en la actualidad las parteras siguen utilizando: EL MASAJE. Así de sencillo como se oye pero que mi esposo y yo ignorábamos.

Pues así me encontraba yo en la semana 31, verdaderamente incomoda y desesperada de que me costara trabajo respirar. Incluso llegué a ponerme muy nerviosa solo de pensar que si así me sentía a la semana 31, cómo sería a la 38 o cercana la 40. Solo de pensarlo me daba mucha ansiedad, miedo, nerviosismo, mismos que me ponían aun más incomoda.

En una de las sesiones, le comenté a Guadalupe de esa incomodidad y me preguntó si podía darme un masaje para remediar mi problema. Por un momento pensé que era para relajarme, porque le comenté que en esa clase, con un ejercicio de relajación que hicimos, me puse muy ansiosa porque no pude relajarme por lo mismo. Sin embargo, para mi sorpresa se trataba de un masaje que se da para reacomodar a la bebe. Al tiempo que me daba ese masaje, iba sintiendo un profundo alivio y empecé a sentirme relajada.

Preguntó mi esposo si lo podíamos hacer nosotros, pero por muy sencillo que se viera, es algo que solo quien sabe de eso y con experiencia lo puede hacer para evitar lastimar al bebé, y ya lo creo que así debe ser.

A partir de ahí pude dormir, pude respirar y sentirme cómoda y seguir disfrutando esta etapa tan maravillosa en la que estoy.

Actualmente tengo 34 semanas, y puedo decir que me siento mejor que en la semana 31 antes de recibir el masaje, disfrutando el aquí y el ahora y sin estar agobiada o pensando en como me voy a sentir en unas semanas.

Gracias Guadalupe por tu entrega, por compartir tus conocimientos con los cuales haces que los nervios se transformen en gozo y podamos experimentar y disfrutar al 100 nuestro embarazo.