Nació justo el dia que cumpliamos 42 semanas de embarazo, asi que la espera fue laaaarga! Confiamos mucho en el Doctor Celaya quien la monitoreaba y respeto el ciclo natural de las cosas dejandola nacer de forma natural. Nos empezabamos a poner nerviosos pero las contracciones llegaron justo a tiempo….Nos fuimos a cenar y ahi empezaron cada 15 minutos mas o menos. Luego fuimos al cine y ahi siguieron avanzando las contracciones. A la mitad nos salimos de la peli porque nos decian que el segundo nace mucho mas rapido. Ya en la casa nos relajamos un rato mas y hasta nos dormimos esta vez y juntamos fuerzas. De repente Diego se desperto a las 3am y dijo: “vamonos” le hablo al doctor y aunque se me hacia prematuro porque las contracciones estaban entre cada 8 minutos y 3, ya que lo vi tan convencido que nos fuimos. Llegando al hospital se empezaron a establecer y estaban cada 5 minutos y ya mas dolorosas pero todavia muy tolerables. Fue  ahi donde empeze a usar la herramienta mas grande en mis partos: la vocalizacion. Sacaba a traves de la voz el dolor y me di cuenta que, entre mas grave la voz que sacas mas abierta estas. Cuando me iba a agudos por el dolor Mercedes, quien me agarro perfecto la onda me decia que me bajara a graves. De ahi me agarre en todo el parto y entre en una dinamica que me ayudo mucho a manejar el dolor. Quien tambien me ayudo mucho fue Diego, a quien necesitaba cerquisima en cada contraccion y Mercedes quien tambien me ayudo mucho con sus masajes, presencia, palabras y vibra. Finalmente el doctor Celaya me ofrecio meterme a la tina, y cuando lo hice fue delicioso. El agua realmente te relaja. Ahi ya estaba en 8 cm y el doctor me preguntaba si habian ganas de pujar pero nada…las contracciones estaban intensas y empeze a pensar que se iba a tardar mucho….pero derrepente me dieron ganas de pujar…que realmente para mi no son ganas de pujar si no que el cuerpo puja y tu te tienes que dejar y abrirte y para eso sirve la voz. En la fase de expulsion fue una especie de gritar hacia dentro para ayudar a que saliera. Y salio!!! Esta vez, ya repasado en mi mente y con el doctor logre no pujar para que saliera despacio y no como torpedo…..y lo habiamos logrado. Y habia llegado nuestra hija, sana y salva. La tuve en mis brazos y al salir se la dieron a Diego, quien tambien se quito la camisa y la tuvo piel con piel…. Fue maravilloso! Gracias por ofrecerle a las mujeres esta opcion!

Bee y Diego