Por Mercedes Campiglia

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El 28 de diciembre de 2018 el Congreso de la Ciudad de México aprobó por unanimidad reformas a la Ley de Salud de la CDMX que otorgarán a las mujeres el derecho a ser acompañadas por una persona de su elección durante el trabajo de parto, parto y posparto (incluyendo los casos de cesárea). Paula Soto Maldonado, presidenta de la Comisión de Igualdad y Género, presentó la iniciativa llamando a la consideración de “mecanismos de aplicación obligatoria” que garanticen su implementación: “Es indispensable fomentar una atención humanizada a las mujeres embarazadas, sin violencia ni discriminación, con un enfoque de derechos humanos durante el periodo de gestación, el parto y el puerperal”(1), afirmó la legisladora.

Representa un enorme logro que las mujeres puedan contar con apoyo de una persona de su elección en el momento del parto. Se trata de un paso imprescindible para la humanización de la atención del nacimiento, pero sin duda se trata de una medida que recibirá la más fuerte de las oposiciones por parte del personal de salud, como ha ocurrido en otros países que nos llevan la delantera en este aspecto. Tal es el caso de Argentina, por ejemplo, en donde algunos obstetras exigían custodia policial para permitir el acceso de los familiares cuando se instauró la obligatoriedad de abrir las puertas de las herméticas salas de parto de los hospitales mediante la reglamentación de la Ley de Parto Humanizado (2). 

La OMS recomienda ofrecer una doula (acompañante profesional del parto) a cada mujer (4), pero no bastarían las doulas ni los recursos para atender dicha recomendación en un país como el nuestro, en el que en ocasiones escasean incluso los guantes para asistir los nacimientos (3). Lo que sí podemos y debemos hacer es enseñar a “doulear” a los familiares de las mujeres; transmitirles los saberes acerca de la fisiología que ayudarán a que el parto progrese, enseñarles medidas alternativas para el manejo del dolor, de forma que sean ellos quienes brinden los cuidados que toda mujer requiere y merece durante el nacimiento de sus hijos. Podemos y debemos también entrenar al personal de salud en lo que a atención humanizada se refiere, enseñarle que el parto es un proceso normal, natural y saludable, que no requiere intervención en la inmensa mayoría de los casos. Debemos recordarles que las mujeres tienen, además de necesidades físicas, necesidades emocionales, cuya atención resultará fundamental para el devenir del evento. 

Será fundamental acompañar esta maravillosa medida legal de recursos concretos que posibiliten su implementación, teniendo en cuenta la compleja realidad institucional que caracteriza a los hospitales públicos de nuestro país. “Nos dicen que tenemos que ofrecer un trato humanizado pero no nos dicen cómo” (3) afirman los profesionales de salud que, frecuentemente, resultan tan violentados como las propias parturientas en un sistema que desconoce sus necesidades y derechos. 

Celebrando este paso hacia el frente en cuanto al reconocimiento de derechos que tardó tanto en llegar pero que finalmente está aquí, queda por delante trabajar para abrir la brecha que permita que cada vez más mujeres tengan acceso a nacimientos humanizados.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Portal Oficial del Congreso de la CDMX, en línea [https://congresociudaddemexico.gob.mx/comsoc-aprueban-diputados-reformar-ley-salud-distrito-federal-beneficio-las-mujeres-etapa-gestacional-719-1.html?fbclid=IwAR17Fe85A5TROQzYQN0Ni2GIjdZ_bVa_OZwfTy0fcq1Zi6GzoQTRYhLkZE0].

  2. Campiglia, Mercedes (2017), “El vínculo roto: violencia en las salas de parto”, La Biblioteca, Cuarta época, núm.1, mayo 2017, Argentina, pp. 152-160, en línea [https://bn.gov.ar/micrositios/revistas/biblioteca/la-biblioteca-cuarta-epoca].

  3. Campiglia, Mercedes (2017), “La institucionalización del nacimiento. El vínculo roto”, Tesis de doctorado en antropología, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), México, en línea [https://ciesas.repositorioinstitucional.mx/jspui/bitstream/1015/643/1/TE%20C.C.%202017%20Mercedes%20Campiglia%20Calveiro.pdf].

  4. Organización Mundial de la Salud (2017), “Continuous support for women during childbirth”, The WOH Reproductive Health Library, en línea [https://www.who.int/reproductivehealth/topics/maternal_perinatal/support-during-childbirth/en/]